viernes, 4 de diciembre de 2009

A Papá Noel...

Querido Papá Noel:

Soy yo, Agustina. Hacía ya demasiado tiempo que no te escribía una carta. Será porque dejé de creer. Dejé de creer en la magia de esas cosas que no sabemos si están ahí, como las hadas hermosas o los duendes simpáticos con gorritos de colores, pero que de todos modos creemos hasta cierta edad y luego olvidamos. El año pasado ví la alegría en las caras de mis primos menores y debo admitir que extraño esa inocencia, ternura y credulidad que tenía cuando pequeña. Extraño esperarte, extraño asombrarme con los regalos, extraño sentarme en tu regazo y que me preguntes si me porté bien o mal, que me escuches con atención y que me hagas cantar una de las canciones del jardín de infantes. Siempre te había pedido juguetes... hasta hoy. Lo que realmente quiero este año es:

  • Toda mi familia sentada alrededor de una mesa, sin discusiones, sin peleas y sin llantos.
  • Ver los fuegos artificiales con mi papá, como hacía cuando era chiquita.
  • Sacarme muchas fotos y tener muchos recuerdos de ese día.
  • Que los regalos no aparezcan hasta después de las 12, cuando te voy a estar esperando.
  • Que mi abuela venga y disfrutar un poco con ella.
  • Que todos mis amigos pasen la noche más hermosa, en familia.
Gracias por leer la carta de una nena un poco crecidita que dejo de creer que las cosas que no se ven, no necesariamente no existen.
Saludos desde la ciudad que lleva tu nombre,
Agustina.

PD: Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás o como te digan en las diferentes culturas... Espero que puedas cruzar el mundo en una noche.