sábado, 30 de enero de 2010

Música

La música nos acompaña durante toda la vida. Desde las canciones de cuna hasta la marcha fúnebre. Estamos rodeados de música. Las propagandas, los programas de televisión y hasta las películas.

¿Nunca te fijaste que las canciones nos hacen acordar a alguien? Cada canción tiene un significado especial para cada uno de nosotros, de modo que si yo escucho una canción como "The Best Day" de Taylor Swift, probablemente rompa a llorar, recordando todos los momentos hermosos vividos con mi madre y terminaré agradeciéndole a Dios porque ella está conmigo. Pero si la misma canción la escucha una persona que no agradece tener la madre que tiene, quizás le de igual que escuchar el golpeteo de la lluvia.

Hay demasiadas canciones que nos gustan. Si le pregunto a alguien que canción es su favorita, todos me dirían "Hay muchas que me gustan" y si yo siguiera insistiendo, me contestarían la primera que se les ocurriera. Y todos me responderían con un tema diferente. Es normal, yo tampoco puedo elegir cuando me preguntan.

Vamos a hablar un poco de los diferentes tipos de canciones:

  • La típica que te hace llorar: Esta canción es muy especial, porque siempre te deprime de alguna u otra forma. Te hace acordar a tu ex, que no tenes novio, que si tenes novio, que un amigo se enojó, que amas a tus amigos, que odias a tus amigos, que querés mucho a tu mamá o papá pero al mismo tiempo que no te entienden y que pasaron 80 años desde que fueron adolescentes, que desaprobaste, que aprobaste, que tu vida es malísima o que es hermosa. Da igual lo que te acuerdes, siempre vas a terminar en el piso del baño apoyada contra la puerta y una cajita de pañuelos y tu mejor amiga afuera consolándote, esperando a que le abras la puerta. Y lo peor es que cuando le abrís la puerta, ella entra, se sienta con vos y también llora porque te ve llorar así que vos la tenés que consolar a ella cuando te sentís para el diablo igual que antes, pero te da lastima verla llorar.
  • La movidita: Esa cancioncita que siempre que la escuchas te hace querer bailar. Por ejemplo: estas en un cumpleaños, tirando a las cuatro de la madrugada, ya te bailaste todo, te duelen los pies y encima, recién se armó la festichola. Entonces pasan ESA canción que todo el mundo conoce y, para colmo, todos la bailan igual. Una amiga te saca a bailar y terminan todos adentro de una ronda con forma de balón de football americano porque siempre hay algún tonto que la deforma totalmente. Termina la canción y te volvés a sentar. A la media hora, otra vez a soportar ese tema MALÍSIMO que ya te pudrió y que todos te pisen en esa ronda de porquería pero al final sabes que te encanta.
  • La pegadiza: Siempre hay un tema que te agarra y te penetra en la cabeza y no se quiere ir. Estás semanas escuchándolo sin parar y al mes siguiente otra canción la viene a derrocar. Estás en la escuela y te querés matar porque TODOS la cantan y no te la podés sacar del cerebro y nunca le prestás atención a la profesora porque estás pensando en esa canción. Después llegas a tu casa y cuando abrís los cuadernos, no entendés un carajo y tenés que llamar a un amigo para que te explique. Cuando vas a levantar el tubo, hay otro compañero que no se acuerda ni un pomo de lo que dijo la profesora y vos le explicás lo que entendiste, diciéndole que vas a preguntar y lo volvés a llamar. Llamas al cerebrito de la clase pero él/ella tampoco entendió ni el primer "mu" porque se le pegó la misma canción que a vos. Resultado: la banda se llena de plata porque compraste el producto, las profesoras se enojan y les gritan a todos y vos te terminas matando porque seguís sin entender ni un pomo y las profesoras no les quieren volver a explicar.
  • La "escondida": No digas que no porque todos sabemos que tenés una canción que te encanta pero como todos dicen que es muy mala, vos también lo decís aunque no pienses igual. Y cuando estas solo la escuchas a morir. Otro caso es la canción que VOS crees que es una porquería pero a todos les encanta entonces tenés que mentir para no quedar mal. No lo hagas. Vas a terminar como un bobo sin gusto musical.
  • La estudiada: Esta tampoco podés decir que no existe, porque bien sabés que tenés una canción que te la sabés de memoria y se la recomendás a todo el mundo porque a VOS te gusta y los demás la odian porque ya se las hiciste escuchar miles de veces. OTRA VEZ, no lo hagas. Te van a empezar a odiar todos.
  • La inventada: Hay una canción que la letra es imposible de cantar y para colmo está en inglés y para zafar, como nadie la entiende igual que vos, le mandas cualquier cosa y todos piensan que esta bien. NUEVAMENTE, no lo hagas. Alguien descubre la letra por Internet y se la aprende y cuando la estás cantando te corrige, te da bronca pero no decís nada y quedas mal en frente de todos.
  • La odiada: Esa canción de porquería que te hacen aprender en la escuela para algún acto trucho y encima se te pega y la odiás porque habla de la libertad. O PEOR, DE LO MUCHO QUE QUERÉS A TUS MAESTRAS. O sea, a una seguro que la querés pero vamos, ¡tampoco podés amar a las 20 que tenés por año! Llega la estudiantina y todos los cursos tienen que hacer algo porque si no, los amenazan con que van a desaprobar todo. Entonces a vos se te ocurre ESA canción porque todos la saben y van a quedar bien con todos. La practican hasta cuando se bañan y cuando llega el día, te subís al escenario con los otros 59 (que conforman los 60 que son más vos) entre los dos cursos y cuando subís, los sonidistas truchos que contrataron porque eran más baratos trajeron SOLAMENTE 3 micrófonos y no alcanzan porque uno lo usa el gordo de tu profesor de música para que se escuche la guitarra que va a tocar. Se acomodan como pueden y empieza a sonar la música. Uno desafina, el otro no canta, una se equivoca y otra se agarra un micr+ofono para ella sola. Terminan de cantar, todos aplauden y vos decís "¡¡NUNCA MÁS!!". Al año siguiente otra vez lo mismo...
En fin, hay muchísimas más, y cada una te hace acordar a una vivencia diferente. Ayudáme a completar la lista.
¡Suerte pensando!