viernes, 14 de diciembre de 2012

Procrastinación.

Tiendo a procrastinar y mucho. En vez de hacer lo que debería, me pongo a hacer todo lo que sé que no debo.

Por ejemplo, hace un par de días, tenía que ir a la casa de un amigo, Emiliano, que vive en otra ciudad a una media hora de donde yo vivo. Quedamos con mi amiga Valentina en juntarnos en la Terminal de Ómnibus a las 7:30. Hasta ahí todo perfecto. Pero yo, obviamente, en vez de bañarme temprano y quedarme tranquila, me puse a jugar a la PlayStation. Lo sé, soy tarada. Eran las 6:50 y yo me percaté de que estaba llegando tarde. Vale, gracias a los dioses, llegó a tiempo y le pidió al colectivero que espere cinco minutos. Llegué justo cuando el tipo ya estaba completamente dispuesto a abandonar todas las esperanzas de que yo aparezca.

El caso es que esa no fue la única vez que me pasó. Me pasa SIEMPRE. Procrastino y me olvido de todo. Me olvido de estudiar, de limpiar... A veces, me olvido hasta de comer. Así de estúpida soy. No sé porque, simplemente me olvido del mundo que me rodea. Mi atención se centra en eso que estoy haciendo y lo demás no importa. El problema, es que la mayoría de las veces, eso que me olvido de hacer importa. E importa mucho.

Todavía no le encontré solución a este problema. Si alguien sabe como solucionarlo, por favor que me lo diga porque mis amigos ya están cansados de que llegue tarde a todos lados y que me olvide de las cosas.

Pido encarecidamente una maldita solución a mi procrastinación.

martes, 11 de diciembre de 2012

Gente de mierda.

¿Vieron esos días en los que parece que estás rodeado de gente de mierda? Bueno, hace una semana, todos los días, son esos días. Empezando por la gente cercana a mi y hasta los desconocidos en la calle, todos son unos forros. No me pregunten por qué, sino este post sería interminable.

Encontrarme con tanta gente de mierda me hace pensar: ¿seré yo la razón por la cuál la gente se comporta tan mal conmigo? ¿Qué carajo habré hecho para que todos sean tan... tan... tan mierda para conmigo?

Pero lo pienso dos veces y digo: "Yo no soy la del problema.". Estoy segura que yo no soy parte del problema porque no he hecho nada diferente a lo que vengo haciendo desde que tengo memoria. Y así es como llegué a la conclusión de que la gente, por defecto, tiende a comportarse como mierdas. ¿Por qué? No lo sé, el ser humano es una porquería de especie.

Así que tengo que aceptar que estoy rodeada de gente de mierda, y también aceptar que yo, a veces, me comporto como mierda, mirar para adelante e ignorar toda la mala onda.

Hare Krishna, bitches.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Soy feminista.

Vivo en una sociedad machista. La mayoría de nosotras lo hacemos. Vivimos en un mundo en el que es común que a alguna de nosotras, un "macho" nos grite algo en la calle. Un piropo, una asquerosidad. Da igual. Nos gritan. Y no nos levanta el ánimo. No nos hace sentir deseadas.

Algunos hombres, hoy, en pleno siglo veintiuno, no entienden lo difícil que es ser mujer. Se regodean contando chistes machistas y haciendo comentarios como "La mujer tiene que estar en la cocina", "los hombres son superiores"... No. Simplemente, NO. No lo merezco. No lo mereces. No lo merecemos. Nosotras no vamos por la vida diciendo que somos superiores a ellos. Nosotras no los tratamos mal a ellos por tener un pene en vez de una vagina. Y entonces, ¿por qué ellos si lo hacen? ¿Por qué si ellos se creen superiores son "machos"? ¿Por qué si nosotras nos creemos iguales somos "feministas de mierda"?

Soy mujer y orgullosa. Soy feminista. Pero aclaremos los tantos. Ser feminista no es creer que los hombres son inferiores, es creer que tanto hombres como mujeres somos iguales. Iguales porque un órgano que nosotros no podemos elegir, que nos "sale" por culpa de la genética, no nos define. Si no nos define como personas, no nos define como absolutamente nada.

Creo fervientemente que cada uno es lo que quiere ser. Si yo quisiera ser hombre, podría serlo. Podría ser hombre por un día para probar. Pero prefiero no hacerlo y está bien. El muchacho que vive a dos cuadras de mi casa, elije ser mujer. Él si prefiere cambiar. Y está bien. No hay reglas sobre lo que está bien y está mal. Cada uno elije ser lo que es. Yo elijo ser mujer, feminista y orgullosa.

No te dejes pasar por arriba.
Respetate, siempre con respeto, pero respetate.

jueves, 18 de octubre de 2012

Fin.

Últimamente, todo me está costando mucho. Es raro, siempre caigo en la misma clase de locura todos los años, pero este año parece peor. No puedo terminar de aprenderme los bailes de la Fiesta de los Colores, no puedo no desaprobar pruebas, no puedo entregar trabajos a tiempo, no puedo hacer nada. Me siento que sobro en todos lados y que no me necesitan en ninguno.

Y lo que es peor, este se suponía que sería mi último año sin preocupaciones. Mi último año normal de escuela secundaria. Pero no. Allá arriba, el Barba no me la está haciendo fácil. El año que viene me gradúo y lo único que quería era un año normal antes de volverme chiflada pensando en que carrera voy a seguir, buscar departamentos en Baires para irme con Vicky, hacer malabares entre la escuela, el negocio de mi vieja (quiero algo que poner en mi currículum vitae) y seguir haciendo spinning o empezar gym box. Ya este año me estoy volviendo completamente loca. Estoy dejando muchas cosas de lado por hacer otras, el día no me alcanza para vivir. Me despierto todos los días a las seis de la mañana y no me puedo acostar hasta las once. Doble jornada, si serás maldita.

Mi vida se está volviendo en una película de esas en las que todo pasa rápido y terminan mal. Tengo la sensación de que este año me voy a terminar llevando mi primera materia a diciembre y no me está gustando. Lo único que quiero hacer es encerrarme en mi habitación, poner música y estar sola. Odio a todos, me enojo fácilmente y me estoy empezando a quebrar bajo la presión. Simplemente no puedo con todo yo sola. Sé que hay muchos que la tienen mucho peor que yo, pero bueno, este es mi blog y si quiero, me quejo.

Gracias por escuchar.

sábado, 6 de octubre de 2012

Cállate y escucha.

Hoy iba a hablar del libro de la vida judío pero algo cambió mi tema y de a poco me fui por las ramas. Así que a vos, si, a vos, te pido: CÁLLATE Y ESCUCHA.


Hoy puede ser el peor día de tu vida. Puede que te sientas solo. Puede que te sientas incomprendido. Hay dos caminos: te quedas sintiéndote miserable o te levantas y andas. Es simple decirlo pero difícil hacerlo. Necesitas un apoyo. Y acá estoy, ofreciendo el mio. Quizás no me conoces. Quizás me conoces más de lo que yo misma creo conocerme. Quizás sabes mis miedos, mis certezas, mis sueños, mis deseos, la gente que quiero y la gente que no quiero. Quizás solo conozcas mi nombre y por cosas de la vida hayas caído en mi blog. Lo importante es que hoy estas aquí, y yo estoy ofreciéndote mi apoyo.


Sabes, la vida es extraña. Es tan extraña como hermosa. Es tan hermosa como dolorosa. Hay demasiadas alegrías y demasiadas tristezas. No hay que quedarse con las cosas malas. Siempre algo va a tratar de tirarte abajo. Uno, como individuo, no puede dejar que eso pase. No puede dejar que eso le pase a los demás. Todos tenemos una mochilita en la espalda. A veces, esa mochila pesa demasiado. Hay que aprender a sacársela, a dejarla a un costado y caminar. Caminar completamente solo.


Estar solo no es malo. En fin, uno nunca está completamente solo. Se puede estar solo físicamente pero mentalmente, jamás. No estoy hablando de esos demonios que tratan de arrancarte los pelos, que te quitan el sueño, que te dicen que sos inútil, que nunca vas a llegar a nada. Esos demonios no existen, no son reales. La mente humana es muy compleja e intrincada. No pretendas entender porque somos autodestructivos. Simplemente lo somos. Pero esos demonios, juro que no son reales. Y cuando alguien te saca la mochila y te deja respirar, mover los brazos y caminar... Esos demonios se esconden. Tienen miedo. Pero, ¿cómo pueden tener miedo y no ser reales? ¿Y cómo pueden ser reales y no tener miedo? No me estoy contradiciendo. No, claro que no. Porque al fin y al cabo, esos miedos no son los de tus demonios, son tuyos.


Mi punto es que hoy puede ser el peor día de tu vida. Lo único que se puede hacer es sentir ese dolor, abrazarlo y no dejarlo ir hasta que se vea obligado a transformarse. Puede tomar un tiempo pero al fin y al cabo, ese dolor se transfigura en un vacío intenso. Y ese vacío intenso puede ser mucho peor que ese dolor. Pero si hay algo vacío, puede volver a llenarse. Y ahí es donde todo empieza a mejorar.


En este momento, estoy tratando de llenar ese vacío. Lo intento llenar con certezas, con risas, con alegrías pero por sobre todo, intento llenarlo con esperanzas. La esperanza de que todo se va a mejorar. La esperanza de que todo puede cambiar para mejor. Después de todo, no puede haber algo peor que ese dolor que sentiste inicialmente. Y quiero que entiendas, que este dolor que estás sintiendo, no lo merecés. Nadie lo merece. No te sientas culpable por algo que vos no causaste.


No te conozco, o quizás si, pero te repito lo que dije la vez pasada: me importás, sino, no estaría escribiendo esto. Sos único e irrepetible. No cambies por otras personas y no cambies por vos mismo. Sos imperfectamente perfecto a tu propia manera. Así que ya no te calles y escuches. LEVÁNTATE Y ANDA.

lunes, 27 de agosto de 2012

Perfección.

Soy una nena de dieciséis años. Mido uno sesenta. Peso cincuenta y tres kilos. Tengo el pelo corto y las pestañas largas. No tengo un cuerpo perfecto. Tengo una nariz recta y un poquito grande. Mis dientes no son perfectamente blancos. No sé cantar. Sonrío mucho. Lloro mucho. Me encanta comer. No me gustan los deportes. Mientras leo no escucho lo que pasa a mi alrededor, todo se silencia. Me gusta pintarme las uñas de los pies. No sé bailar. Me encanta usar ropa colorida. SOY UN SER HUMANO.

Normalmente, soy una nena feliz. Lo soy, de verdad. Mis viejos me aman y me lo demuestran día a día. Tengo amigos increíbles. Mi familia me adora. Puedo hacer lo que me gusta. Nunca me falta nada. Pero a veces... a veces no soy tan feliz. Como ahora.
Nunca contemplé el suicidio. Espero nunca hacerlo. Pero a veces, pienso que pasaría si yo desapareciera. No me gusta pensar en ello muy a menudo. No quiero causarles dolor a todos esos que me quieren. Mamá, Papá, Camila, Victoria, Leonel, Valentina, Julieta, mis abuelos... No, nunca podría verlos sufrir sabiendo que yo lo causé.

A VECES ESTOY TRISTE. Estoy lejos de ser una persona perfecta y eso no es lo que me molesta. Me molesta que la gente pretenda que yo puedo ser perfecta. Me molesta la gente que cree que es perfecta. Nadie es perfecto. Tengo imperfecciones, lo admito. Pero esas imperfecciones son únicas y amo cada una de ellas.
Amo mi nariz recta. Amo mi locura. Amo sentirme poseída cada vez que una sinfonía llega a mis oídos. Amo no ser la mejor alumna. Amo ser una artista. Amo comer demasiado. Amo pasarme horas interminables frente a la computadora. AMO VIVIR.

Creo que lo que estoy intentando decir es que soy perfectamente imperfecta. Y nadie ni nada me puede sacar esa sensación. A veces puedo estar triste, como ahora. A veces puedo llorar, como ahora. A veces puedo querer escaparme de todo el mundo. A veces puedo encerrarme en mi habitación y querer que el mundo se termine. A veces puedo sentirme completamente sola y mirar a mi mamá y decir: "Bueno, acá hay una persona que me ama sin importar nada.". A veces puedo necesitar un abrazo y esperar a que mi papá llegue del trabajo para echarme en sus brazos como cuando era nada más que una nenita. A veces puedo sentirme grande y llorar porque quiero quedarme chiquita. A veces puedo ser humana.

No estás solo en esto. Nadie lo está. Podés pensar que nadie te quiere. Que sos incomprendido. Que no merecés vivir. ES MENTIRA. Respirás, sentís, vivís. Merecés vivir. Esas voces en tu cabeza no existen. No tienen razón. Todo se puede arreglar. Pero vos tenés que dar el primer paso. Estás lejos de ser perfecto pero la verdad, ¿quién lo es estos días? Si te vas, si desapareces, a alguien le va a importar. Puede que no te des cuenta ahora pero es verdad. Quizás el chico que se sienta atrás tuyo y siempre te admiró. O la chica que está enamorada de vos desde primer grado. O el pibe que se toma el mismo colectivo que vos todos los días y está juntando el coraje para pedirte tu Facebook o tu celular. La señora que vive al lado de tu casa y te ve llegar del colegio cansado y se acuerda de sus días de colegiala. El profesor que pensaste que te odiaba y te trataba mal a propósito pero lo hacía porque estaba seguro de que ibas a llegar a ser alguien. LE IMPORTÁS A ALGUIEN.

ME IMPORTÁS A MI.

Soy una desconocida para vos. Pero me importás. Si no me importaras, no estaría escribiendo esto. Dejame quererte. Dejate querer. Dejate querer por vos mismo, sobre todo.

No pretendo ser perfecta, pero en este mundo imperfecto, la imperfección es la forma más pura de perfección.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Antes de morirme.

Antes de morirme quiero hacer muchas cosas. Suena triste que tenga una lista de esas cosas a mis dieciséis años pero la vida es corta y uno tiene que aprovecharla lo más que se pueda. Por eso, les presento mi lista de cosas que hacer antes de morirme.

  • Hacer bungee jumping.
  • Tirarme de un avión con un paracaídas.
  • Cantar en un escenario.
  • Dar un beso bajo la lluvia.
  • Conocer a Charlie McDonnell.
  • Ir a un concierto de Paul McCartney.
  • Visitar al menos un país de cada continente.
  • Viajar en barco.
  • Aprender a manejar.
  • Tener mi primer novio.
  • Subirme a un auto con mis mejores amigas y manejar hasta que tenga ganas, sin importarme donde estamos ni adonde nos vamos a quedar.
  • Tener un hijo, después otro hijo y por ultimo una hija.
  • Casarme.
  • Terminar una carrera.
  • Aprender a tocar algún instrumento.
  • Ir a una fiesta como la de Proyecto X.
Y muchísimas más cosas. Algunas de ellas me dan vergüenza, otras no, otras ya las hice. Pero si de algo estoy segura, es que si mañana me muero, estoy orgullosa de lo que soy ahora.

sábado, 28 de julio de 2012

Harry Potter en números.

199 capítulos
1090739 palabras
7 libros
3363 páginas
8 películas
17 horas
13 minutos
1 generación cambiada para siempre

Gracias Joanne.

viernes, 20 de julio de 2012

¡Feliz día!

¡Feliz Día amigos!

Gracias por aguantarme durante tanto tiempo. De verdad, son unas personas increíbles. Los amo demasiado, no puedo explicarles lo mucho que los quiero. No importa lo que nos pase, ni adonde nos lleve la vida, estoy segura de que nunca me voy a olvidar de ustedes. Gracias, por todo. Gracias por estar siempre.

jueves, 19 de julio de 2012

Profundidad.

Mi mejor amigo y yo acostumbramos tener charlas profundas de vez en cuando. No las planeamos, jamás lo hacemos. Simplemente empiezan y terminamos siempre igual: deprimidos. Algunos piensan que a los dieciséis años muchas cosas profundas no se te pueden ocurrir. Mentira. Creo que nunca tuve más pensamientos profundos que a esta edad.
No sé la razón pero sí tengo una teoría. Estoy creciendo. Estoy creciendo sin quererlo y estoy cuestionando todas esas cosas que antes jamás me había cuestionado. Había creído lo que me habían dicho y ahí se había terminado el tema. Pero todas esas dudas que habían quedado sepultadas están empezando a aflorar porque mis raíces las están empujando hacia afuera.
¿Por qué la vida es tan injusta? ¿Por qué la vida es tan corta? La única conclusión que se me ocurre es que la vida es puta. Pero ni de eso estoy segura porque si lo fuera, sería fácil y la vida definitivamente no es fácil.
Tengo miedo. Lo admito. Tengo miedo de todo. Tengo miedo porque no sé que hacer durante el resto de mi vida, tengo miedo porque me queda un solo año de secundaria antes de tener que enfrentarme a todos los demonios de la vida adulta, tengo miedo porque estoy segura de lo que quiero ser pero no sé si llegaré a serlo. Tengo miedo de que el día en que mi vida se termine, no haya hecho nada importante. Tengo miedo de que si me muero mañana, mi vida no haya valido la pena ser vivida.
Es difícil decirlo en voz alta. Los adolescentes estamos llenos de certezas. Pero cuando cae la noche, esas certezas se revelan, se van cayendo y ya no son más lo que eran. Se convierten en dudas. Dudas que se disfrazan para que nadie las vea.
A veces creo que una sola persona no puede cambiar el mundo. Creo que yo no puedo cambiar el mundo. Pero después me encuentro con personas justo como yo, como mi mejor amigo, y creo que si solos no podemos cambiar el mundo, quizás juntos podamos. Las minorías somos fuertes pero no nos damos cuenta de cuan fuerte somos. Si nosotros nos rebelamos, las mayorías se caen. ¿Por qué? Porque necesitan de nosotros para seguir siendo poderosos, porque las minorías somos la fuerza del trabajo, somos las familias, somos la unidad. Pero no nos damos cuenta de que somos más poderosos que las mayorías.
Puedo ser solo una adolescente con sueños locos, miedos y muchísimas dudas pero creo que nunca tuve más pensamientos profundos que a esta edad.

miércoles, 20 de junio de 2012

Whip my Hair.

Motiva que pueda peinarme de la misma forma que mis ídolos.
Desmotiva que la gente me estereotipe por ser una nena con corte Beatle.

domingo, 17 de junio de 2012

Feliz Día pa.

Feliz día pa.
Gracias por todo.

Gracias por dejarme dormir arriba tuyo mi primera noche en este mundo. Gracias por bañarme por primera vez. Gracias por llevarme al jardín. Gracias por enseñarme a leer. Gracias por ayudarme con las tareas. Gracias por darme palmitos para comer mientras vos hacías sandwiches. Gracias por contarme cuentos para dormirme. Gracias por acompañarme a hacerme mi primer resonancia magnética. Gracias por dejarme sentarme arriba tuyo mientras me sacaban sangre. Gracias por siempre decirme si algo me iba a doler o no. Gracias por dejarme apretarte la mano cada vez que me dolía. Gracias por cuidarme cuando estuve internada. Gracias por abandonar todo por mi. Gracias por dejarnos a mamá y a mi para buscar trabajo lejos y así poder cuidarnos. Gracias por siempre ser tan noble y honesto. Gracias por enseñarme a jugar a innumerables juegos. Gracias por enseñarme a andar en bicicleta y en patines. Gracias por llevarme a danza clásica, gimnasia artística, natación, tenis, gimnasia rítmica, teatro y guitarra. Gracias por hacer las comidas más ricas. Gracias por hacerme las tortas de cumpleaños. Gracias por ajustarme las sábanas antes de irme a dormir. Gracias por comprarme lápices y hojas. Gracias por estar siempre. Gracias por darme a conocer mis bandas favoritas. Gracias por aguantar todos mis caprichos y tonterías. Gracias por dejarme ser infantil. Gracias por amar tanto a mamá y demostrarlo. Gracias por preguntarme como me fue todos los días. Gracias por no dejar que pase frío, ni hambre ningún día de mi vida. Gracias por ver películas conmigo. Gracias por hacer castillos en la arena conmigo aunque yo ya esté grandecita. Gracias por hacerme sentir chiquita. Gracias por decirme que siempre voy a ser tu hijita preferida, aunque sea la única que tenes. Gracias por darme todos los gustos y disfrutarlos conmigo. Gracias por hacer de mamá cuando por cualquier razón, ella no puede hacerlo. Gracias por dejarme contarte todo, hasta aquellos temas femeninos que harían que cualquier otro papá salga disparado por la puerta. Gracias por hacerme cosquillas, por correrme alrededor de la mesa, por enseñarme a cocinar, por jugar a juegos de mesa conmigo y nunca dejarme ganar, por mirar vestidos de graduación y por llevarme a todos lados. Gracias por dejarme abrazarte y enterrar mi cara en tu panza cuando me ponen una inyección o me sacan sangre. Gracias por dejarme usar tu buzo de rugby y tu sweater amarillo. Gracias por bailar canciones de Michael Bublé, por cantar The Police mientras vamos en el auto y por hacer chistes estúpidos que me hacen reír.
Simplemente gracias por todo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Beautiful boy


Odio amarte tanto John, juro que lo odio. Pero al mismo tiempo, mi vida no sería la misma si no te amara tanto.

sábado, 12 de mayo de 2012

domingo, 6 de mayo de 2012

Cosas.

Yo me pego mucho a mis cosas. Son mías, después de todo. Les pongo nombres, las uso a diario, están ahí, me ven y las veo. No todo tiene nombre, claro que no. A algunas cosas no me importa ponerles nombre. No significan nada más que cosas. En cambio, otras cosas merecen tener nombre.


Como mi guitarra, Sammi. Le puse ese nombre cuando tenía 13 años, creo. Durante esa época me gustaba el nombre Samantha. Era lindo, podía ser femenino y masculino a la vez. Podía ser Sammi o Sam. Era un nombre con muchas facetas. Me gustaba. Como joven escritora, los nombres de mis personajes (y por lo tanto los de mis cosas) siempre fueron importantes. En este momento de mi vida, le hubiera puesto Georgie probablemente o Apolo. Pero en ese momento elegí Sammi, y no lo cambiaría por nada del mundo.


Como a mi cámara, Colin. Mis abuelos me la regalaron para mi cumpleaños del año pasado, para mis quince. Le puse Colin por Colin Creevey, el nenito molesto y fotógrafo de Harry Potter. Amaba a Colin. Lo sigo haciendo. Era chiquito, molesto, hacía ruido y acompañaba a Harry a todos lados, justo como mi cámara lo hacía conmigo. Sigo creyendo que ese era un buen nombre.


Como Rosie, mi iPod. Es de color rosa, por eso se llama Rosie. En realidad, no me gusta el color rosa. Mi color favorito es el azul, pero bueno, me lo regalaron mis viejos y es de color rosa. De hecho, me gusta que sea de color rosa porque con mis auriculares azules hacen una pareja dispareja y se ve psicodélico. Pobre Rosie, tiene todos mis dedos marcados en la parte de atrás y un par de rayones hechos por movimientos violentos que hago mientras bailo y el aparato raspa contra mis jeans.



Como Sonny, mi celular. Lo tengo desde hace ya casi tres años y no lo cambiaría porque tiene muchos recuerdos. Cuando me lo dieron, le puse de nombre Sonny porque es marca Sony Ericsson. El fondo de pantalla, las canciones, los contactos y las fotos pueden cambiar pero no Sonny. Sonny siempre está ahí, molestando.



Yo me pego mucho a mis cosas. Son mías, después de todo.

sábado, 5 de mayo de 2012

Amigos.

Es raro ese sentimiento de tener amigos por Internet que te traten mejor que tus verdaderos amigos, pero es aún más raro, y de cierta forma, más satisfactorio, que esos amigos que conoces desde hace tan poco, sean de los mejores.

martes, 20 de marzo de 2012

Paraíso.

Cuando era apenas una niña,
esperaba el mundo,
pero se fue lejos de mi alcance,
así que escapé en mi sueño.


Soñaba con un para-para-paraíso,
para-para-paraíso,
para-para-paraíso,
cada vez que cerraba mis ojos.

sábado, 17 de marzo de 2012

NiagaraFalls♥

Hay lugares que valen la pena visitar antes de siquiera pensar en morir.

sábado, 10 de marzo de 2012

Estoy bien.

Una persona dice, aproximadamente, tres mentiras cada diez minutos. 432 mentiras al día. 12960 mentiras al mes. 157680 mentiras al año. Para cuando tengamos 70, habremos dicho 11037600 mentiras.
Y a pesar de todo, la mentira más común es
"ESTOY BIEN".

jueves, 26 de enero de 2012

Alto Rosario.

Nunca la pasé tan bien con ustedes, amigos. Gracias por la mejor tarde de todas.

lunes, 23 de enero de 2012

Corte de pelo.

Querer cortarse el pelo como John Lennon en 1963 y que nadie te deje.

Beatle Manía.


Gracias a mi viejo que me regaló un documental en DVD de The Beatles, volví a ser esa BeatleManíaca que era hace un año. Gracias papi, me hiciste acordar de todas las razones por las cuales los amaba tanto.

George Harrison
John Lennon
Paul McCartney
Ringo Starr

Respiración.

No hay nada más placentero que escuchar
como el ronquido de tu viejo y la respiración de tu vieja
están en perfecta sincronía.