domingo, 27 de mayo de 2012

Beautiful boy


Odio amarte tanto John, juro que lo odio. Pero al mismo tiempo, mi vida no sería la misma si no te amara tanto.

sábado, 12 de mayo de 2012

domingo, 6 de mayo de 2012

Cosas.

Yo me pego mucho a mis cosas. Son mías, después de todo. Les pongo nombres, las uso a diario, están ahí, me ven y las veo. No todo tiene nombre, claro que no. A algunas cosas no me importa ponerles nombre. No significan nada más que cosas. En cambio, otras cosas merecen tener nombre.


Como mi guitarra, Sammi. Le puse ese nombre cuando tenía 13 años, creo. Durante esa época me gustaba el nombre Samantha. Era lindo, podía ser femenino y masculino a la vez. Podía ser Sammi o Sam. Era un nombre con muchas facetas. Me gustaba. Como joven escritora, los nombres de mis personajes (y por lo tanto los de mis cosas) siempre fueron importantes. En este momento de mi vida, le hubiera puesto Georgie probablemente o Apolo. Pero en ese momento elegí Sammi, y no lo cambiaría por nada del mundo.


Como a mi cámara, Colin. Mis abuelos me la regalaron para mi cumpleaños del año pasado, para mis quince. Le puse Colin por Colin Creevey, el nenito molesto y fotógrafo de Harry Potter. Amaba a Colin. Lo sigo haciendo. Era chiquito, molesto, hacía ruido y acompañaba a Harry a todos lados, justo como mi cámara lo hacía conmigo. Sigo creyendo que ese era un buen nombre.


Como Rosie, mi iPod. Es de color rosa, por eso se llama Rosie. En realidad, no me gusta el color rosa. Mi color favorito es el azul, pero bueno, me lo regalaron mis viejos y es de color rosa. De hecho, me gusta que sea de color rosa porque con mis auriculares azules hacen una pareja dispareja y se ve psicodélico. Pobre Rosie, tiene todos mis dedos marcados en la parte de atrás y un par de rayones hechos por movimientos violentos que hago mientras bailo y el aparato raspa contra mis jeans.



Como Sonny, mi celular. Lo tengo desde hace ya casi tres años y no lo cambiaría porque tiene muchos recuerdos. Cuando me lo dieron, le puse de nombre Sonny porque es marca Sony Ericsson. El fondo de pantalla, las canciones, los contactos y las fotos pueden cambiar pero no Sonny. Sonny siempre está ahí, molestando.



Yo me pego mucho a mis cosas. Son mías, después de todo.

sábado, 5 de mayo de 2012

Amigos.

Es raro ese sentimiento de tener amigos por Internet que te traten mejor que tus verdaderos amigos, pero es aún más raro, y de cierta forma, más satisfactorio, que esos amigos que conoces desde hace tan poco, sean de los mejores.