viernes, 14 de diciembre de 2012

Procrastinación.

Tiendo a procrastinar y mucho. En vez de hacer lo que debería, me pongo a hacer todo lo que sé que no debo.

Por ejemplo, hace un par de días, tenía que ir a la casa de un amigo, Emiliano, que vive en otra ciudad a una media hora de donde yo vivo. Quedamos con mi amiga Valentina en juntarnos en la Terminal de Ómnibus a las 7:30. Hasta ahí todo perfecto. Pero yo, obviamente, en vez de bañarme temprano y quedarme tranquila, me puse a jugar a la PlayStation. Lo sé, soy tarada. Eran las 6:50 y yo me percaté de que estaba llegando tarde. Vale, gracias a los dioses, llegó a tiempo y le pidió al colectivero que espere cinco minutos. Llegué justo cuando el tipo ya estaba completamente dispuesto a abandonar todas las esperanzas de que yo aparezca.

El caso es que esa no fue la única vez que me pasó. Me pasa SIEMPRE. Procrastino y me olvido de todo. Me olvido de estudiar, de limpiar... A veces, me olvido hasta de comer. Así de estúpida soy. No sé porque, simplemente me olvido del mundo que me rodea. Mi atención se centra en eso que estoy haciendo y lo demás no importa. El problema, es que la mayoría de las veces, eso que me olvido de hacer importa. E importa mucho.

Todavía no le encontré solución a este problema. Si alguien sabe como solucionarlo, por favor que me lo diga porque mis amigos ya están cansados de que llegue tarde a todos lados y que me olvide de las cosas.

Pido encarecidamente una maldita solución a mi procrastinación.

martes, 11 de diciembre de 2012

Gente de mierda.

¿Vieron esos días en los que parece que estás rodeado de gente de mierda? Bueno, hace una semana, todos los días, son esos días. Empezando por la gente cercana a mi y hasta los desconocidos en la calle, todos son unos forros. No me pregunten por qué, sino este post sería interminable.

Encontrarme con tanta gente de mierda me hace pensar: ¿seré yo la razón por la cuál la gente se comporta tan mal conmigo? ¿Qué carajo habré hecho para que todos sean tan... tan... tan mierda para conmigo?

Pero lo pienso dos veces y digo: "Yo no soy la del problema.". Estoy segura que yo no soy parte del problema porque no he hecho nada diferente a lo que vengo haciendo desde que tengo memoria. Y así es como llegué a la conclusión de que la gente, por defecto, tiende a comportarse como mierdas. ¿Por qué? No lo sé, el ser humano es una porquería de especie.

Así que tengo que aceptar que estoy rodeada de gente de mierda, y también aceptar que yo, a veces, me comporto como mierda, mirar para adelante e ignorar toda la mala onda.

Hare Krishna, bitches.