lunes, 29 de abril de 2013

Afrodita

Últimamente hay muchas minas que se creen Afrodita. No digo que esté mal pero desearía que 1) fueran menos egocéntricas y 2) leyeran el nombre de quien se están adjudicando.
Afrodita era la diosa griega del amor y del romance, supuestamente la más hermosa de todas las mujeres tanto mortales como inmortales. Hasta ahí todo bien, ¿no? Todas querríamos ser Afrodita si la historia terminara así. El caso es que no termina ahí.
Afrodita era infeliz. Estaba casada con Hefesto, el dios del fuego, de la forja y de los metales, el dios inventor que protegía a los herreros, artesanos y escultores, hijo de Zeus y Hera, feo, lisiado y cojo. Un pobre tipo, bah. Su vieja lo tiró del Monte Olímpo de lo feo que era, mirá si habrá sido horrenda la pobre criaturita. Afrodita no estaba casada con él por amor. Hay dos teorías acerca de por qué estaban juntos. La primera dice que Hefesto pidió casarse con Afrodita en forma de recompensa por haber sido arrojado del Olímpo; la segunda que contrajeron matrimonio por orden de Zeus que al ver la belleza de su "hermana", quiso prevenir guerras entre los dioses y dispuso un casorio a su gusto y piacere. Y con esto formo mi primer argumento: ¿por qué elegir ser Afrodita, la mujer que era infeliz al lado de su esposo?
Afrodita tampoco era una santa. Es más, engañaba a Hefesto (su esposo/sobrino, técnicamente) con Ares (amante/hermano), dios de la guerra. Segundo argumento: ¿por qué ser Afrodita, la cornuda incestuosa?
Para formar mi siguiente punto vamos a tener que remontarnos al pasado, cuando los titanes todavía gobernaban la Tierra. Se dice que Afrodita nació cuando los testículos de su padre, Cronos, fueron cortados y lanzados al océano. Ella surgió de entre las olas, una mujer con largos cabellos y figura escultural. Y así le pregunto yo, señora, con mi tercer argumento: ¿por qué ser Afrodita, la que nació de un par de gobelins cortados y tirados al agua?
Finalizando, Afrodita era la patrona de las cortesanas, hieródulas y heteras. ¿Quiénes eran esas mujeres? Prostitutas. Cuarto argumento: ¿por qué ser Afrodita, la que protege a las acompañantes sexuales?
Quizás yo tenga un punto de vista arcaico, pero creo que merecemos un mejor modelo a seguir, una diosa más merecedora de llamarse diosa. Entiendo que todas quieran ser como Afrodita por su belleza, pero ¿realmente vale la pena la belleza si se es infeliz?